Perfil de JesúsEl maravilloso mundo del...FotosBlogListasMás ![]() | Ayuda |
|
21 enero Extraños hábitos (Segunda Parte)Por favor, si no lo has hecho, lee la primera parte del relato antes de leer esta. Está más abajo.
---
-¿Hola?
... -¿Hay alguien al otro lado? ... ¡De repente la cuña empezó a moverse frenéticamente de una letra a otra!
Primero a la "H", después a la "A", posteriormente la "Z" y las letras que siguieron fueron las siguientes: "E","L","F","A","V","O","R","D","E","N","O","P","R","E","G","U","N","T", "A","R","G","I","L","I","P","O","L","L","E","C","E","S"
Cuando Spikor terminó de leer intentó preguntar algo un poco más útil:
-¿Quién eres? "S","O","Y","L","A","O","P","E","R","A","D","O","R","A","C","O","N", "Q","U","I","E","N","Q","U","I","E","R","E","S","H","A","B","L","A","R",
"P","O","R","F","A","V","O","R"
-Me gustaría hablar con el Profesor Chiribitas "U","N","M","O","M","E","N","T","O","P","O","R","F","A","V","O","R","P", "E","R","M","A","N","E","Z","C","A","A","L","A","E","S","P","E","R","A","Y",
"N","O","C","U","E","L","G","U","E","E","L","A","U","R","I","C","U","L","A","R"
A partir de ese momento, Spikor podía jurar que escuchaba una musiquilla extraña que no sabía de donde podía venir. Se encogió de hombros y esperó con las manos en la cuña.
Al rato, la cuña volvió a moverse: "H","O","M","B","R","E","S","P","I","K","O","R","C","U","A","N","T","O", "T","I","E","M","P","O","Q","U","E","T","E","C","U","E","N","T","A","S"
-Pues nada, aquí... ¡Oye! Te tengo que preguntar unas cositas. ¿te importa? "P","A","R","A","N","A","D","A","P","O","R","C","I","E","R","T","O", "¿","N","O","E","S","T","A","S","U","N","P","O","C","O","H","A","R","T","O",
"D","E","E","S","T","A","F","O","R","M","A","D","E",
"C","O","M","U","N","I","C","A","R","N","O","S","?"
-Pues sí, la verdad. "¿","Q","U","E","T","A","B","L","A","D","E","O","U","I","J","A","T","I","E", "N","E","S","?","¿","E","S","L","A","V","E","R","S","I","O","N","O","C","H","O",
"P","U","N","T","O","C","E","R","O","?"
-No lo sé... "B","U","E","N","O","V","O","Y","A","I","N","T","E","N","T","A","R","M","A", "N","D","A","R","T","E","M","E","N","S","A","J","E","S","D","E","V","O","Z",
"D","E","T","O","D","A","S","F","O","R","M","A","S","A","V","E","R","S","I",
"L","O","S","A","D","M","I","T","E"
-Vale -Hola, probando, uno, dos ¿me escuchas? -¡Perfectamente! No sabía que la ouija tenía esta opción... -Las versiones antiguas no. Pero desde que estoy muerto he estado trabajando aquí para mejorar la comunicación. Pronto los muertos también tendremos nuestros espacios de MSN ¿sabes? Ya no tendré que robarte el tuyo, que sé que te molesta. -Ejem... -No te preocupes, lo sé todo. No pasa nada. No te guardo rencor. ¡Aquí estoy mejor! ¡Esto esta lleno de chicas! -Que picarón... -¿Picarón? ¡Noooo! Aquí en la Tierra de los Muertos no hay sexo, no existe. En lugar de eso nos divertimos jugando al Trivial Pursuit. Es mucho mejor. Simplemente me gusta que haya muchas chicas porque siempre prestan más atención a mis clases que los chicos. Creo que las pobres se enamoran de mí... -Bueno, me alegro, supongo... -¿Qué era eso que tenías que preguntarme? -Verás, debes enumerar 5 de tus hábitos más extraños y luego proponer otros 5 espacios para que hagan lo mismo. -¿Esto lo está leyendo todo el mundo ahora mismo? -Bueno, sólo los que leen mi blog, unas cuatro personas... -Ya, ya, a eso me refería... Entonces, allá voy, amiguitos. Estos son mis 5 hábitos más extraños: ---
1: Inventar juegos de un solo jugador.
Soy hijo único y aunque nunca fui anti-social (excepto en mi época anti-social, claro, todos los adolescentes pasan por una) me encantaba quedarme solo en mi casa. El problema era el aburrimento, claro. Así que me inventé un montón de juegos a los que podía jugar yo solo. Antes de nada aclaro que en mi infancia no existían las consolas y los ordenadores personales no estaban al alcance de cualquiera (miento, sí había consolas, acabo de recordar que un amigo tenía una Atari, pero bueno). No os creais que era fácil. Había que inventar juegos en los que ser yo todos los jugadores no supusiera una ventaja para ganar. Lo digo porque también sé lo que es jugar al ajedrez solo, moviendo las fichas de ambos jugadores y, aparte de ser absurdo, terminas con un dolor de cabeza tremendo al intentar pensar en cómo contrarrestar un ataque que tú mismo has planteado. Inexplicablemente, no acabé con trastornos de doble personalidad. Jugar al escondite o al tú-la-llevas era aún más absurdo, claro. La mayoría de los juegos que inventé solían involucrar a un pelotita de silicona, de esas que botan y botan. Ahora de adultos la gente juega con otras "pelotas de silicona", pero me estoy desviando del tema.
Inventé muchísimos juegos con esa pelotita. Primero las rompía un poco, les hacía agujeros, las ponía cambembas, etc. Todo esto lo hacía por una razón que explicaré más tarde, no es que fuera de esos niños que rompen todo. Uno de los juegos consistía en lanzar la pelota contra la pared con bastante fuerza y luego tratar de evitar que tocara la pared contraria. Era como un penalty en el que yo era el portero y la pared a la que lanzaba la pelota el tirador.
"¡Qué facil!" dirán algunos "tú sabes adónde se dirigirá la pelota puesto que la has tirado tú". ¡ERROR, JOVEN! Aquí entran en juego las "mutilaciones" que le infrigía a la pelotita. Al no tener forma esférica perfecta, la pelota, tras el primer bote, podía dirigirse virtualmente casi al cualquier parte, haciendo la tarea de pararla bastante complicada. En otra ocasión llegué a inventar una especie de tenis con aquellas pelotas de silicona, también y usando mis manos como raqueta. Me curré una red y coloqué una tabla en la pared de manera que el efecto era casi como si otro niño estuviera jugando al otro lado. Era muy larga y sólo podía ganarle su apuntaba muy bien con la pelotita.
Más mayor inventé otros juegos más complejos con reglas que ocupaban páginas y páginas, como aquella especie de juego de rol que tenía tantas opciones posibles y que se podían combinar de tantas maneras que podía dejar el papel del master a un simple dado d6.
Y hace relativamente poco tiempo inventé una especie de "Street Fighter" para jugar con mis Masters del Universo. Cada muñeco tenía sus propios golpes y sus defensas que podían vencer eventualmente a los de otro muñeco. Incluso inventé un sistema de "aprendidaje" por el cual, si un muñeco luchaba más de 5 veces con el mismo contrincante podía llegar a aprender alguno de sus movimientos y usarlos en próximas batallas. Me parece que os estoy empezando a dar miedo, así que termino con el tema de los juegos.
---
2: Hacer estadísticas absurdas.
Como habréis podido deducir me aburría cantidubi, así que otras de mis diversiones (ya de adolescente) suponían hacer las estadísticas más estúpidas que os podáis imaginar. Prácticamente todos los días hacía alguna, pero ahora sólo recuerdo las más bizarras, que aún sigo haciendo de vez en cuando. La peor de todas, por el trabajo que me costaba surgió cuando me pregunté: "¿Cuál es la canción que más escuché el año pasado?" Dicho y hecho, como quedaba poco para que terminara el año (no recuerdo qué año fue, el 94, creo) esperé al 1 de Enero y a partir de ese día apunté cada canción que escuchaba en un cuaderno dedicado a tal efecto. Si ya había escuchado esa canción a lo largo del año añadía un palito. Para los lectores más tontos aclararé que al final, la que tuviera más palitos era la canción que más había escuchado ese año, que hay que explicarlo todo, leñe. Hasta aquí bien, pero ¿qué pasaba si la canción la escuchaba estando en el instituto, por la calle, etc? ¿Y qué pasaba con las canciones que escuchaba sonando en un coche que pasaba a toda velocidad o mientras cambiaba de emisora en la radio o si alguien me la cantaba? Arduos dilemas. Al final, resolví que para que la canción se llevara un palito era necesario que la escuchara por lo menos durante un minuto.
Así que ahí me tenéis, a todas partes con una libretita para apuntar los palitos (porque nunca se sabía cuando a mis amigos podía darles por cantar "It's my life" de Dr. Alban) y atento al reloj para ver si se cumplía la regla del minuto. Realmente fue uno de los peores años de mi vida, pero me propuse hacerlo y lo conseguí (no me preguntéis cuál fue la canción ganadora porque no lo recuerdo... patético, ya lo sé). Sobre la marcha surgieron más problemas que no había previsto como ¿qué pasa si escucho una canción que no conozco o no sé el título? En aquella época no existía Internet y era difícil conseguir información. Así que tenía un sinvivir mientras no averiguaba el título.
Para colmo, me gustaba comprobar cómo iba la "clasificación", así que cada mes hacía un tedioso recuento y escribía una lista en plan "40 Principales", sólo que al final del año no eran 40 ¡sino miles! ---
3: Hablar solo.
Parece ser que mucha gente lo hace, así que tampoco es un hábito muy extraño. Pero de todas formas lo incluyo aquí porque las conversaciones que tengo conmigo mismo suelen ser de lo más extrañas. A veces me contesto a mí mismo en términos que me sorprenden y otras veces me doy a mí mismo auténticos discursos o incluso regañinas con todo lujo de detalles. Lo paso muy mal cuando alguien me escucha hablando solo y es muy normal que eso me ocurra porque hay veces que no me doy cuenta de que estoy hablando en voz alta. Empiezo una auto-conversación muy bajito, pero me animo poco a poco y sin querer termino pronunciando un mitin. Rara vez me creen cuando les digo que estoy hablando con un manos libres con pinganillo. También puedo decir, siempre y cuando esa persona no haya prestado mucha atención y sólo haya escuchado un fragmento de la auto-conversación, que estaba cantando rap, a veces cuela.
Últimamente me ha dado por usar un estilo agresivo cuando me pillan (ya sabéis, la mejor defensa es un buen ataque) y espetarles: "¿No sabes que es de mala educación escuchar conversaciones ajenas?" Está claro que es otra consecuencia de ser hijo único, pero creo que no estoy loco. Y lo creo porque me doy cuenta de que hablo solo y me doy cuenta de que causa extrañeza a los demás y me entra vergüenza. Al menos no estoy tan loco como para que no me importe que me vean haciendo locuras.
Lo cierto es que para mí tiene muchos efectos positivos. Soy una persona poco reflexiva y hablar solo sobre temas o decisiones importantes me ayuda a aclarar mis ideas, gracias a que hablo solo mi expresión oral es excelente porque ¡no paro de practicar! y además ¡siempre hay alguien que me escucha! Por todas estas cosas y muchas más ¡viva el hábito del soliloquio! ---
4: Muñecos Masters del Universo.
Basta entrar en mi casa para darse cuenta de mi gusto por las figuras de acción, y sobre todo por los Masters del Universo. La foto de Spikor que aparece en el perfil de este espacio es uno de los Masters de mi colección.
Una afición que comenzó en mi infancia sigue tremendamente arraigada en mí en mi adulterio, quiero decir adultez, quiero decir... no sé... me entendéis ¿no? En estos días precisamente estoy esperando recibir una magnífica figura de Mer-man, el hombre acuático, que he comprado en ebay. El tema de los muñecos es casi una obsesión para mí. ¿Qué diría Freud? ¿complejo de inferioridad por gustarme figuras antropoides pequeñas? ¿complejo de Edipo? ¿envidia de pene? (como dijo Woody Allen: "soy el único hombre que tiene envidia de pene"). Lo cierto es que es, con diferencia, el sueño que más se me ha repetido en mi vida. He llegado a contar más de 20 veces. Los sueños suelen ser variantes del siguiente: Voy paseando y encuentro tirados en la calle o muy baratos en una tienda los muñecos que siempre he querido tener ¡e incluso muñecos que ya tengo! ¿Qué me pasa, doctor? ---
5: Tirarme los cubatas encima cuando salgo de marcha.
Es la última moda que he inventado en mi ciudad. A veces hay alguna razón y otras veces no. Recuerdo que la forma de brindar mía y de un colega (tan violenta) hizo que se derramara todo el cubata encima de la novia de un amigo, que acababa de conocer ese día. En otra ocasión, también me presentaron a un chaval y, debido a mi estado lamentable, derramé todo mi cubata encima suyo. Mi reacción en las dos ocasiones fue la misma: echarme otro cubata y tirármelo encima, como disculpa. Este comportamiento ha terminado siendo una costumbre entre mi círculo de amigos (y a veces, peor aún, pues llegamos a autolesionarnos) y ya no hace falta ninguna excusa para ponerse perdido de ron y Coca-Cola. En fin... ---
Y estos son mis 5 hábitos extraños. Todos son verdaderos aunque parezcan difíciles de creer. Espero no haber acabado con la escasa buena reputación que podía quedarme.
Con respecto a los 5 blogs que debo citar, debo pedir perdón a los promotores de esta iniciativa, pero, al haber llegado tan tarde, todos los blogs interesantes que conozco ya están cogidos. Y, teniendo en cuenta el poco tiempo libre que tengo, no puedo ponerme a bucear por los espacios buscando autores que me podrían interesar. De hecho, he gastado todo mi tiempo escribiendo esto. Espero que sepáis perdonarme por infringir las reglas. A cambio os he ofrecido dos post bastante extensos y he desnudado mi alma para vosotros contando cosas que nadie sabía de mí. Perdón ;)
Un abrazo del Profesor Chiribitas, desde la Tierra de los Muertos. ---
En ese momento, la mesa vibró violentamente, levitó y se escuchó un zumbido desagradable en la habitación. Y de pronto ¡todo cesó! Spikor comprendió que la sesión había terminado. Se levantó, cogió la tabla y la quemó. "Nunca más volveré a contactar con el Profesor" pensó mientras esbozaba una sonrisa malvada. Comentarios (9)Para agregar un comentario, inicia sesión con tu cuenta de Windows Live ID (si utilizas Hotmail, Messenger o Xbox LIVE, ya tienes una cuenta de Windows Live ID). Iniciar sesión ¿No tienes una cuenta de Windows Live ID? Regístrate
Vínculos de referencia (15)La dirección URL del vínculo de referencia de esta entrada es: http://krac79.spaces.live.com/blog/cns!5939273E23106E42!285.trak Weblogs que hacen referencia a esta entrada
|
|
|